Magdalenas caseras

La magdalena, o también llamada madalena, es un pequeño bollo dulce que se originó en la región francesa de Lorena, desde donde se extendió a otros lugares del mundo como España y gran parte de Latinoamérica.

La elaboración de esta receta es sencilla y rápida. Los ingredientes utilizados, muy parecidos a los que se utiliza para preparar el clásico bizcocho, son muy económicos, y además, fáciles de encontrar en cualquier tienda de alimentación. Por ello, es esta una receta que está al alcance de todo el mundo, tanto por bajo coste, como por lo sencillo que resulta prepararla.

En mi memoria hay un lugar destacado para estos tradicionales dulces, que rara vez faltaron en casa durante mi infancia. Cuando mi madre no tenía tiempo para prepararlas, solía comprar unas pocas unidades en uno de los dos hornos que, por aquel entonces, funcionaban en el pueblo. Eran grandes hornos que se alimentaban con leña. Cuando acompañaba a mi madre en búsqueda de las magdalenas, me quedaba embelesado contemplando las gigantescas montañas de leña que se amontonaban en el patio del establecimiento. Ahora ya no queda leña, y en el horno que un día se hicieron postres tradicionales, solo se hornea pan industrial. Los tiempos cambian, pero de nosotros depende que, al menos, de puertas para adentro todo siga siendo como siempre hemos querido que sea. Por eso, por mantener vivo el recuerdo de mi niñez, y por el respeto a tradiciones que nunca debieron perderse, en casa horneamos magdalenas casi todas las semanas, e intento que se parezcan a aquellas que mi memoria guarda tan celosamente.

Si nunca habéis probado unas magdalenas hechas en casa, ahora es el momento de empezar a hacerlas, como os he dicho, esta receta es rápida de hacer y el resultado supera con creces a las magdalenas comerciales.

Si al acabar esta receta os quedáis con ganas de más, os invito a que visitéis nuestra sección de postres y dulces, donde podréis encontrar otras recetas de magdalenas, como la de nuestras ricas madalenas de queso fresco y limón.


Receta para hacer magdalenas caseras


¿Tenéis todos los ingredientes preparados?

¡Vamos con la receta!

Vídeo de la Receta


Ingredientes [Para 12 unidades]:

  • Huevo - 3 unidades
  • Harina de trigo - 200 gramos
  • Aceite de girasol - 190 gramos
  • Azúcar - 180 gramos
  • Leche - 50 gramos
  • Limón - 1 unidad
  • Levadura química (polvos de hornear) - 7 gramos
  • Canela en polvo - 1 cucharada pequeña
  • Sal - una pizca

Elaboración de la Receta

  1. Ponemos en un cuenco la harina, la levadura química, la canela en polvo y la ralladura de la piel de un limón. Si lo deseemos, podemos sustituir la piel del limón por piel de naranja. Con la ayuda de una cuchara, mezclamos todos los ingredientes para que queden repartidos de manera uniforme.
  2. En otro cuenco, ponemos los 3 huevos y los batimos hasta obtener una mezcla espumosa. Si disponéis de batidor de varilla eléctrico haced uso de él, porque el resultado será una masa llena de aire. Si no tenéis a mano este pequeño electrodoméstico, podéis batir los huevos con una varilla manual. El proceso será así más laborioso pero el resultado será igualmente satisfactorio.
  3. Una vez que hemos batido los huevos, vamos añadiendo el azúcar poco a poco mientras continuamos batiendo para que éste quede perfectamente incorporado.
  4. A continuación, vertemos en el cuenco la leche. Seguimos batiendo.
  5. Vertemos el aceite poco a poco mientras continuamos trabajando la mezcla con la varilla.
  6. Una vez incorporados los líquidos, echamos una pizca de sal y batimos para que se reparta por la masa.
  7. Por último, echamos, poco a poco, la harina que tenemos en el otro cuenco, sin dejar de batir en ningún momento. Prestaremos especial cuidado para que no nos queden grumos de harina en la masa.
  8. Una vez que tenemos lista nuestra masa, tapamos el cuenco con un plástico y lo metemos en la nevera donde lo dejamos durante, al menos, una hora.
  9. Pasado el tiempo de reposo, ponemos el horno a calentar a 210ºC.
  10. Sacamos el cuenco de la nevera y nos disponemos a repartir el contenido de éste entre las cápsulas de papel. Antes de hacerlo, debemos poner las cápsulas en el interior de moldes de metal para que las magdalenas mantengan la forma y no se desparramen en el horno. Llenamos los moldes unas 3/4 partes de su capacidad.
  11. Una vez repartida la masa, espolvoreamos con un poco de azúcar granulado la superficie de ésta. De este modo, conseguiremos que se cree una deliciosa costra que es típica de las magdalenas.
  12. Una vez que el horno ha alcanzado la temperatura programada, metemos los moldes de metal y horneamos, a 210ºC, durante 15 minutos o hasta que el interior de las magdalenas esté cocido. Para comprobar el punto de cocción introducimos un palillo en la masa; si al retirarlo, éste presenta restos de masa adheridos, prolongamos la cocción unos minutos más.
  13. Tras retirarlas del horno, las dejamos 5 minutos en los moldes de metal.
  14. Pasados los 5 minutos, retiramos las magdalenas de los moldes de metal y las ponemos a enfriar sobre una rejilla metálica.
  15. Una vez frías, ya están listas para consumir.

    Anotaciones y Consejos

    La cantidad de magdalenas que obtendréis con esta receta dependerá del tipo de moldes de papel que empleéis. Nosotros hemos usado unos moldes con unas medidas de 7 centímetros de diámetro en la parte superior, y una altura de 3 centímetros. Es importante que las cápsulas de papel tengan las mismas medidas que los moldes metálicos donde las vayáis a poner, ya que, si no es así, no mantendrán la forma.
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